Cirugías en suspenso

08 de abril de 2026
Región Sur Noticias

 

El Gobierno nacional es consciente de que el frente sanitario amenaza con convertirse en un conflicto de alto voltaje, por lo que desplegó una doble estrategia para contener la crisis que rodea al PAMI. Por un lado, la conducción de la obra social convocó a las cámaras que nuclean clínicas, sanatorios y laboratorios, un gesto que busca calmar a un sector privado que ya habla de una deuda superior a los 500 mil millones de pesos y que advierte sobre la paralización de cirugías y estudios. En paralelo, el Palacio de Hacienda se convirtió en escenario de la cita más política del día: el ministro de Economía, Luis Caputo, se sentará frente al titular de Salud, Mario Lugones, para definir si habrá oxígeno financiero para el instituto. La Casa Rosada reconoce que el PAMI se transformó en un foco sensible de la gestión sanitaria, justo en la antesala del invierno, cuando la presión sobre clínicas y sanatorios suele multiplicarse. El asesor presidencial Santiago Caputo ya había tanteado el terreno con Lugones, y de ese encuentro emergió una señal: la designación de María Florencia Zicavo como nueva síndica general del organismo. Su llegada se interpreta como un intento de reforzar los mecanismos de control interno en medio de auditorías, reclamos por fondos y denuncias de irregularidades. Mientras tanto, el oficialismo salió a despejar rumores sobre la continuidad de Lugones. La “Oficina de Respuesta Oficial” lanzó un mensaje tajante: “Mario Lugones no se va”. Con esa frase buscó cerrar especulaciones y, al mismo tiempo, blindar a un ministro que enfrenta el desgaste de administrar un sistema sanitario deteriorado y una obra social que se convirtió en epicentro de la disputa política y financiera.