El símbolo: emoción en la feria del libro
Hay momentos que no se explican: se viven. Así fue la tarde en que El Símbolo, la novela de Damián Castro, cobró vida en la 50° Feria Internacional del Libro de Buenos Aires. En la Sala Horacio González del Pabellón Ocre, más de cincuenta personas se reunieron para escuchar al autor, politólogo, amante de la historia y la literatura, quien reveló el origen de una obra que atraviesa siglos y emociones. Acompañado por las editoras Victoria y Josefina Castro, de Autores Fueguinos, el encuentro se transformó en un espacio de reflexión y sensibilidad compartida. El Símbolo propone un viaje que desafía el tiempo: siete vidas, distintas épocas, un mismo hilo invisible. Desde las civilizaciones antiguas hasta los días actuales, la novela enlaza destinos marcados por una búsqueda esencial: comprender el sentido de existir. Detrás de cada historia late una presencia constante: la figura del padre, esa luz que guía, protege y permanece. Con una narrativa que combina lo histórico, lo espiritual y lo íntimo, Castro invita al lector a recorrer no sólo otras vidas, sino también sus propias preguntas: ¿Qué nos une a quienes amamos?, ¿Qué perdura más allá del tiempo? La presentación culminó con la firma de ejemplares, donde el vínculo entre autor y lectores selló algo más profundo que una dedicatoria: una experiencia compartida entre memoria, alma y destino.
El Símbolo no se lee. Se siente.
