La Corte abrió fuego
La semana abrió con un gesto inusual desde el Palacio de Justicia: la Corte Suprema abrió la primera audiencia formal en el extenso litigio que enfrenta a la provincia de Buenos Aires con la ANSES por una deuda previsional que, según los cálculos oficiales, trepa a más de 2,2 billones de pesos. El movimiento del máximo tribunal fue leído en La Plata como una señal de apertura, tras años de reclamos por fondos recortados, transferencias interrumpidas y obras detenidas. La cita, que reunió a los principales representantes del gabinete económico bonaerense, Pablo López, Hernán Gómez, Mariana Moretti y Santiago Pérez Teruel, marcó el inicio de un diálogo institucional que promete prolongarse. La próxima estación quedó fijada para el 21 de abril, con la expectativa de que el Gobierno nacional avance hacia un reconocimiento del pasivo. López, al salir, subrayó que la Corte habilitó un espacio para que la Provincia exponga su reclamo y que ahora esperan una respuesta concreta. El pleito previsional es apenas una pieza de un tablero más amplio: Buenos Aires acumula siete demandas contra la Nación, con un total de deudas que rondan los 15,6 billones de pesos. Entre ellas figuran los recortes al Fondo de Fortalecimiento Fiscal, al Fondo de Compensación del Transporte del Interior y al Fondo Nacional de Incentivo Docente. La administración de Axel Kicillof denuncia que, en medio de la recesión y con una coparticipación que consideran injusta, se ven obligados a sostener con recursos propios áreas clave como seguridad, transporte y educación. En este escenario, la audiencia de la Corte no fue sólo un trámite judicial: se convirtió en un capítulo político de alto voltaje. La pulseada por los fondos expone la tensión estructural entre la Nación y la provincia más poblada del país, y anticipa que el conflicto por la distribución de recursos seguirá siendo uno de los ejes centrales de la agenda política argentina.
