Provincia ganaría mercados
El Poder Ejecutivo nacional presentó los primeros lineamientos del entendimiento comercial alcanzado con Estados Unidos, anunciado oficialmente el día anterior por ambos gobiernos. Durante una conferencia de prensa en Casa Rosada, el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, y el canciller Pablo Quirno destacaron la relevancia política y económica del convenio, al que definieron como un punto de inflexión en la política exterior argentina y resultado directo de las gestiones diplomáticas de la actual administración. Con la presencia del ministro de Economía, Luis Caputo, Adorni remarcó que el acuerdo fortalece el vínculo estratégico entre ambos países e incorpora un esquema de desgravación arancelaria para 1.675 productos. En ese marco, subrayó el impacto positivo que tendrá en el sector agroindustrial, en particular en la provincia de Buenos Aires, al ampliar significativamente los cupos de exportación de carne. Según explicó, la apertura del mercado estadounidense permitiría multiplicar por cinco las ventas externas del complejo cárnico, con beneficios directos para las regiones productoras. El funcionario también apuntó contra decisiones de gobiernos anteriores que descartaron acuerdos similares, al sostener que esas políticas derivaron en dos décadas de bajo crecimiento, escasa inversión y deterioro social. Respecto del trámite legislativo, Adorni anticipó que el texto deberá ser aprobado por el Congreso y que los legisladores tendrán la oportunidad de respaldar lo que calificó como una ocasión clave para el desarrollo del país. Detalló además que el acuerdo se encuentra en etapa de revisión técnica y traducción, y que podría ser enviado al Parlamento durante las sesiones extraordinarias o, en su defecto, entre los primeros proyectos del período ordinario que comienza el 1° de marzo. Por su parte, el canciller Quirno aclaró que el entendimiento con Washington no supone un alejamiento del Mercosur. Señaló que este tipo de convenios bilaterales están contemplados dentro del bloque y reiteró la necesidad de avanzar hacia un esquema más flexible, al tiempo que recordó las dificultades históricas del Mercosur para cerrar acuerdos comerciales de largo plazo.
