Las tarifas marcan agenda

Las tarifas marcan agenda

 

La canasta de servicios públicos en el Área Metropolitana de Buenos Aires volvió a marcar el pulso de la economía doméstica en julio. El informe del Observatorio de Tarifas y Subsidios de la UBA-Conicet revela que el gasto en servicios básicos se incrementó un 4,6%, lo que significa que las familias deben destinar ya el 15% de su salario promedio para cubrir electricidad, gas, transporte y agua. El invierno fue determinante: el mayor consumo energético, sumado a las actualizaciones tarifarias, empujó las facturas hacia arriba. La electricidad lideró la presión con un salto del 12,5%, mientras que el gas acompañó con un alza del 5,2%. El transporte, que concentra el 40% del gasto total, también subió un 3,7%, con aumentos diferenciados entre colectivos urbanos e interjurisdiccionales. En contraste, el agua fue la única excepción: su costo mensual se redujo un 4,6% gracias a un descuento aplicado por el Ente Regulador de Agua y Saneamiento (ERAS). El estudio también pone en evidencia la tensión en la política de subsidios: hoy los usuarios cubren el 54% del costo de producción, mientras que el Estado financia el 46% restante. Las transferencias oficiales destinadas a sostener tarifas crecieron un 10% real hasta mediados de mes. La conclusión es clara: la combinación de tarifas en alza y consumo estacional configura un escenario en el que los hogares del AMBA ven cómo una porción cada vez mayor de sus ingresos se destina a servicios esenciales, con la electricidad como principal factor de presión.