Los representantes de La Libertad Avanza en la Legislatura bonaerense evalúan un entendimiento con el oficialismo peronista para avanzar en una iniciativa que rehabilite las reelecciones sin límite en la provincia de Buenos Aires, con una condición central: que el paquete incluya la implementación de la Boleta Única para los comicios provinciales. La posibilidad comenzó a circular en conversaciones internas entre legisladores libertarios. Aunque no se trata de una directiva explícita del Ejecutivo nacional, la propuesta empieza a sumar adhesiones dentro de ese espacio político.
En el bloque coinciden en que instalar la Boleta Única en el distrito más grande del país es una prioridad estratégica de su agenda parlamentaria. Como antecedente, recuerdan que en 2015 la provincia utilizó Boleta Única en la elección general de octubre sin mayores inconvenientes, mientras que en la elección provincial anticipada de septiembre se sostuvo el sistema tradicional de boletas partidarias. Esa diferencia no es menor para el peronismo, que defiende el esquema vigente y subraya que con él logró imponerse en septiembre, mientras que en la elección nacional de octubre, con Boleta Única, sufrió una derrota. Desde La Libertad Avanza argumentan que el cambio de instrumento electoral fortalece al votante y reduce la intermediación de las estructuras partidarias. “Es una forma de devolverle el control de la elección al ciudadano”, señalan desde ese espacio. El debate no es menor si se tiene en cuenta que, de mantenerse la legislación actual, 82 intendentes quedarían impedidos de competir nuevamente en 2027. La restricción alcanza a jefes comunales de todos los colores políticos, incluidos peronistas, radicales, dirigentes del PRO y referentes libertarios. La discusión que se proyecta para este año apunta a una reforma electoral más amplia. Además de las reelecciones indefinidas y la Boleta Única, se plantea revisar la distribución de bancas por sección electoral, un tema postergado desde hace años. En ese punto confluyen miradas de distintos sectores, incluso de La Cámpora, que vienen advirtiendo una subrepresentación del conurbano frente a un interior sobrerrepresentado. En el espacio libertario sostienen que las reglas electorales deberían modificarse en años sin comicios, una práctica habitual en la provincia para evitar cambios de último momento. Sin embargo, ese criterio quedó desdibujado en 2025, cuando se alteraron normas clave a pocos meses de la elección provincial de septiembre. En la gobernación bonaerense dan por hecho que Axel Kicillof impulsará el retorno de las reelecciones indefinidas. En La Plata consideran que la normativa vigente tiene un carácter proscriptivo tanto para intendentes como para legisladores. El peronismo, atravesado por tensiones internas, necesitará acuerdos amplios para que cualquier reforma prospere en ambas cámaras. Las diferencias entre el sector alineado con Cristina Fernández de Kirchner y el axelismo, visibles durante todo el año pasado, siguen latentes. En ese contexto, ya se habían presentado iniciativas para eliminar los límites a las reelecciones en medio de la disputa por el desdoblamiento electoral, pero ninguna logró avanzar hasta el recinto y varios legisladores quedaron fuera de carrera.


