El Senado se reconfigura

El Senado se reconfigura

 

El temblor interno del peronismo llegó finalmente a la Cámara alta. Tras semanas de rumores y advertencias veladas, tres senadores resolvieron apartarse del bloque que conduce José Mayans, dejando expuesta la fragilidad de un partido que, desde 1983, nunca había mostrado tanta debilidad en el Senado. Los protagonistas de la ruptura son Guillermo Andrada (Catamarca), Carolina Moisés (Jujuy) y Sandra Mendoza (Tucumán). Cada uno responde a gobernadores que, desde la llegada de Javier Milei a la Casa Rosada, se mostraron proclives a negociar con el oficialismo. Esa disposición se tradujo en votos clave para la reforma laboral y el Presupuesto 2026, y en críticas abiertas a la conducción de Cristina Fernández, cuestionada por intervenir las estructuras partidarias en sus provincias. El antecedente inmediato se remonta a marzo pasado, cuando junto a otros dos senadores formaron el bloque Convicción Federal dentro de Unión por la Patria, buscando autonomía frente a la conducción nacional. La votación del Presupuesto terminó de marcar la distancia: mientras la cúpula partidaria intentaba disciplinar, los disidentes acompañaron al Gobierno y recibieron sanciones internas. La decisión llegó en un momento simbólico: a días de que Milei inaugure el período de sesiones ordinarias. El bloque de Mayans queda reducido a 25 miembros, un número que preserva el tercio pero que marca un retroceso histórico. La Libertad Avanza, con 21 senadores propios y aliados casi incondicionales, se acerca peligrosamente a los dos tercios necesarios para avanzar en temas de alta sensibilidad institucional, como la designación de jueces de la Corte Suprema. Los números recientes son elocuentes: la reforma laboral se aprobó con 42 votos a favor y 30 en contra; el Presupuesto, con 46 positivos, 25 negativos y una abstención. Hasta diciembre, el oficialismo contaba con apenas 7 senadores. La fuga peronista no sólo fortalece al Gobierno, sino que desnuda la crisis de un PJ que, en el Senado, ni siquiera logró articular un proyecto alternativo frente a la reforma laboral, una bandera histórica del movimiento.