El inicio de 2026 encuentra al frente gremial en una etapa de creciente conflictividad, impulsada por la aceleración de la inflación y el deterioro del poder adquisitivo. Con el índice de precios de diciembre ubicado en 2,8%, el registro más elevado desde mayo y el cuarto mes consecutivo de suba, la mayoría de los trabajadores cerró 2025 con ingresos reales a la baja, lo que reactivó demandas por aumentos que superen la evolución de los precios. En ese contexto, estatales, docentes, judiciales bonaerenses y choferes de colectivos endurecieron su posición y rechazaron en los últimos días propuestas oficiales y empresarias que rondaron entre el 1% y el 1,5%, muy por debajo de la inflación. Las negativas alcanzaron tanto al gobierno de la provincia de Buenos Aires, encabezado por Axel Kicillof, como a las cámaras del transporte del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA). Tras la publicación del dato del INDEC, el escenario de tensión se extendió a otros sectores. Desde la consultora LCG advirtieron que, en el corto plazo, la inflación difícilmente baje del 2% mensual. “La inercia sigue siendo relevante y un mayor dinamismo podría reactivar disputas distributivas, como salarios y márgenes empresariales”, señalaron. Este cambio de clima en precios y salarios se viene gestando desde las elecciones de octubre y se profundizó en las últimas semanas. Si bien algunos gremios lograron hacia el cierre de 2025 mejoras superiores a la pauta oficial del 1,5%, en muchos casos lo hicieron mediante sumas fijas y no remunerativas, para evitar trabas en la homologación de los acuerdos. Entre ellos se encuentra Camioneros, que logró cerrar el año con una paritaria apenas por encima de la inflación tras once meses consecutivos de pérdida salarial. También el sindicato de Comercio, el de mayor cantidad de afiliados del país, acordó aumentos alineados con el esquema oficial complementados con montos fijos, y recién volverá a negociar en marzo. En territorio bonaerense, la pulseada enfrenta al Ejecutivo provincial con los gremios estatales, judiciales y docentes. El martes 13, la administración de Kicillof propuso un incremento del 1,5% para enero, oferta que fue rechazada por ATE, SUTEBA y la Asociación Judicial Bonaerense (AJB), al considerarla insuficiente frente al deterioro acumulado de los salarios. “Hace falta un esfuerzo concreto para recomponer ingresos, recuperar poder adquisitivo y cerrar adecuadamente la paritaria 2025”, sostuvo Claudio Arévalo, secretario general de ATE bonaerense. Desde SUTEBA, en tanto, remarcaron que “no alcanza con empatar la inflación: es necesario un salario que repare lo perdido y garantice condiciones dignas para la docencia”. Los judiciales bonaerenses, por su parte, reclamaron que antes de discutir pautas para 2026, el gobierno provincial debe presentar “una propuesta que contemple el período 2025”. La tensión salarial se replica en el transporte público. El 13 de enero, la Unión Tranviarios Automotor (UTA) rechazó la propuesta de incremento del 1% presentada por las cámaras empresarias de colectivos del AMBA. Ante la falta de acuerdo, la Secretaría de Trabajo convocó a una nueva audiencia para este martes 20, con el objetivo de destrabar el conflicto y evitar un nuevo paro.


