Con la Resolución 2512/26, el gobierno bonaerense oficializó el programa Sonrisas Bonaerenses, una iniciativa que busca garantizar el acceso gratuito a prótesis dentales para sectores que dependen exclusivamente de la cobertura pública. El anuncio, encabezado por el ministro de Salud Nicolás Kreplak, se inscribe en una estrategia más amplia de la administración provincial: mostrar al Estado como garante de derechos frente a las desigualdades sociales. El plan prevé la firma de convenios con municipios, donde los gobiernos locales asumirán la atención odontológica y la Provincia se encargará de la producción de las piezas. Para ello, se puso en marcha una red de 22 laboratorios públicos distribuidos en todas las regiones sanitarias, con ejemplos concretos en La Plata, como el UPA 6 de Los Hornos y el hospital Alejandro Korn. La medida no se limita a resolver problemas funcionales como la masticación o el habla: el Ejecutivo bonaerense subraya que la rehabilitación bucodental impacta directamente en la calidad de vida y en la dignidad de las personas. En ese sentido, el programa se presenta como una política de inclusión que busca atender a jóvenes y adultos que quedaron fuera del sistema por falta de recursos. En clave política, Sonrisas Bonaerenses se convierte en un gesto de gestión que refuerza el discurso oficialista: el Estado presente frente a la vulnerabilidad social. La salud, en este caso, se transforma en terreno de disputa simbólica, donde la administración provincial intenta marcar diferencias con modelos que priorizan el mercado por sobre la cobertura pública.


