El Gobierno de Chile anunció que remitirá una nota diplomática de protesta a la República Argentina tras las afirmaciones del brigadier general Gustavo Javier Valverde, jefe del Estado Mayor General de la Fuerza Aérea Argentina, quien calificó al Estrecho de Magallanes y al Pasaje de Drake como espacios de “soberanía” y destacó su valor estratégico como “llave bioceánica” entre el Atlántico y el Pacífico. Desde Hanoi, donde se encuentra en visita oficial, el canciller chileno Francisco Pérez Mackenna rechazó categóricamente los dichos y subrayó: “El Estrecho de Magallanes es indiscutiblemente chileno”. El ministro recordó que la soberanía de Chile sobre esa zona está garantizada por los Tratados de 1881 y 1984, suscritos por ambos países, e instó a las autoridades extranjeras a actuar con responsabilidad para evitar confusiones sobre los límites territoriales. El ministro del Interior, Claudio Alvarado, se sumó a la postura oficial y calificó las expresiones como “inaceptables”, reafirmando que la soberanía chilena en la región austral es incuestionable bajo el marco jurídico vigente. En el ámbito parlamentario, el diputado Gonzalo Winter sostuvo que ninguna autoridad extranjera debería poner en duda la soberanía de Magallanes, mientras que el representante regional Alejandro Riquelme Ducci recordó antecedentes de tensiones similares en 2021 y 2026, vinculadas a declaraciones argentinas sobre el área. La Cancillería argentina, encabezada por Pablo Quirno, buscó encuadrar la controversia en los acuerdos bilaterales vigentes. En un comunicado, reafirmó que tanto el Tratado de Límites de 1881 como el Tratado de Paz y Amistad de 1984 “rigen plenamente y son considerados definitivos por la República Argentina”. Asimismo, destacó que la visión estratégica sobre el extremo austral se inscribe en la política de Estado que vincula la Cuestión Malvinas, el Atlántico Sur y la Antártida. El texto oficial también subrayó la importancia de la cooperación con Chile en materia antártica, recordando la existencia de la Patrulla Antártica Naval Combinada, vigente desde 1998, que alterna operaciones de búsqueda, rescate y seguridad marítima entre ambas Armadas. En su tramo final, la Cancillería argentina intentó cerrar la polémica con un mensaje de continuidad diplomática: “La República Argentina reafirma su compromiso con la relación bilateral con Chile”, señalando que las diferencias deben resolverse a través de los canales institucionales establecidos.


