Precarización en marcha

Precarización en marcha

 

El mercado laboral argentino vuelve a mostrar señales de transformación. El trabajo por cuenta propia, históricamente asociado a la precarización, se afianza como una pieza central del empleo urbano. En 2025, su presencia alcanzó niveles cercanos al récord de la pandemia, mientras el empleo asalariado retrocedió y perdió protagonismo. La dinámica no es uniforme: ciudades como Mar del Plata, Posadas y Gran Resistencia se convirtieron en epicentros del avance cuentapropista, con una proporción de trabajadores independientes que supera con holgura la media nacional. En contraste, Río Gallegos se mantiene como excepción, con un mercado laboral dominado por asalariados. El recorrido histórico revela un vaivén constante. Entre 2016 y 2020, el cuentapropismo creció sin pausa, impulsado por la crisis y la falta de empleo formal. Luego, entre 2021 y 2023, los asalariados recuperaron terreno. Pero en los últimos dos años la tendencia volvió a invertirse: más trabajadores eligieron la independencia, mientras el empleo formal cedía espacio. El dato más contundente es el salto en términos absolutos: 3,3 millones de cuentapropistas, el máximo histórico, frente a un empleo asalariado que ya no logra sostener sus picos recientes. La fotografía que ofrece el informe de Politikon Chaco no es sólo estadística: es política. Expone un mercado laboral que se fragmenta, donde el trabajo independiente aparece como salida frente a la falta de oportunidades formales, pero también como síntoma de un modelo que no logra garantizar estabilidad. La pregunta que se instala es si este avance marca un ciclo pasajero o si estamos frente a un cambio estructural en la forma de trabajar en la Argentina.