En una jugada política que trasciende fronteras provinciales, el gobernador bonaerense Axel Kicillof y su par pampeano Sergio Ziliotto firmaron un acuerdo estratégico para enfrentar el riesgo de lluvias extremas e inundaciones que podrían golpear la región centro del país ante la inminencia de un fenómeno climático de magnitud: el llamado “Súper Niño”. El pacto, rubricado en La Pampa, busca consolidar un sistema conjunto de monitoreo y alerta temprana, además de proyectar obras permanentes que permitan administrar las crecidas del río Quinto y los excedentes hídricos que afectan a ambas jurisdicciones. La iniciativa apunta a fortalecer la prevención y la respuesta frente a un escenario climático que, según los pronósticos, podría extenderse hasta el otoño de 2027. La cuenca del Río V, que conecta a Buenos Aires, La Pampa, Córdoba, San Luis y Santa Fe, se convirtió en el eje de preocupación de los equipos técnicos. El convenio prevé el intercambio constante de información y la coordinación de decisiones para evitar que las medidas adoptadas en una provincia agraven el riesgo en otra. Ziliotto subrayó el carácter solidario del acuerdo: “Podemos estar ante una crisis, y de una crisis nadie se salva solo”, afirmó, en una frase que sintetizó el espíritu de cooperación interprovincial. Kicillof, por su parte, advirtió que el fenómeno de El Niño “ya comenzó” y que existe una probabilidad del 95% de que derive en un evento de intensidad excepcional. “Los suelos están saturados y eso puede generar graves problemas de inundaciones”, alertó. Ambos mandatarios aprovecharon el encuentro para renovar sus críticas al Gobierno nacional por la falta de ejecución de los fondos destinados a obras de prevención. Según denunciaron, cerca de 290 mil millones de pesos del Fondo Hídrico permanecen inmovilizados en instrumentos financieros en lugar de aplicarse a infraestructura: “Son recursos nacionales con destino específico que no están cumpliendo su función”, cuestionó Kicillof, quien también mencionó la paralización del Plan del Río Salado como ejemplo del desinterés oficial. La jornada incluyó la renovación del Convenio Marco de Colaboración entre Buenos Aires y La Pampa por otros 24 meses, junto con acuerdos en seguridad rural, salud, turismo y políticas sociales. La señal política fue inequívoca: ante un clima que amenaza con desbordar los cauces y las tensiones, las provincias se anticipan con gestión y cooperación, mientras reclaman a la Nación que cumpla su parte.


