Billetes y poder

Billetes y poder

El Ejecutivo nacional encabezado por Javier Milei intenta capitalizar el impacto mediático del video difundido por el periodista Diego Cabot, en el que se observa a la modelo y conductora Jesica Cirio en un vestidor repleto de fajos de dólares. La polémica, que involucra también al ex jefe de Gabinete bonaerense Martín Insaurralde, se interpreta en la Casa Rosada como una oportunidad para desviar la atención de las tensiones que rodean al vocero presidencial, Manuel Adorni, y los ajustes en la estrategia de comunicación oficial. En redes sociales, el Gobierno subrayó que la nueva etapa requiere un rol clave para “explicar los hitos económicos del país”, en un contexto donde se multiplican las versiones sobre posibles cambios y desplazamientos en el área de prensa y comunicación institucional. La irrupción del escándalo ofrece un respiro político: ni siquiera la fiebre mundialista había logrado atenuar la presión sobre Adorni, mientras el oficialismo busca blindar al ministro coordinador frente a eventuales embates parlamentarios. En paralelo, se reacomodan piezas dentro del esquema comunicacional para sostener la narrativa oficial. La Justicia, por su parte, avanzó con allanamientos ordenados por el fiscal Sergio Mola en domicilios de Palermo y Banfield. En este último, donde Elías Piccirilo, ex pareja de Cirio, cumple prisión domiciliaria, se hallaron armas registradas a nombre de Nicolás Trombino, actual pareja de la conductora, junto con 19 mil dólares. El video, divulgado durante el fin de semana, irrumpe en un momento crítico para el peronismo: la interna del PJ se intensifica tras los cuestionamientos a Máximo Kirchner en el acto por la detención de Cristina Fernández junto a Axel Kicillof.